martes, 20 de julio de 2010

Lo que cuenta es la intención...


. En la época en que los tres hermanos ibamos a la primaria y por consecuencia los cumpleaños de amiguitos se multiplicaron logarítmicamente, a Mimadre se le ocurrió la gran idea de comprar regalos a granel para no tener que salir corriendo a buscar algo un sábado a la tarde antes de llevarnos a la fiesta.
. Hay solo una cosa que un niño quiere cuando cumple años: ju-gue-tes, y hay dos tipos de regalos que un inocente pequeñuelo de entre 6 y 12 años no quiere recibir: ROPA (léase calzoncillos y medias) o aquel perfume de dudosa calidad que ha corrompido más infantes que la droga del mismo nombre. En el caso de las mujeres, el perfume se cambia por su sustituto femenino y tal vez tengan mas aceptación por la ropa, sin embargo el marketing cumpleañero ha redireccionado la traumatización de las niñas hacia aquellos jaboncitos inservibles con forma de fruta y que se supone se utilizan para "perfumar la ropa".
. Aunque ustedes no lo crean, los ardides de Mimadre consiguieron un "regalo" que supera ampliamente la abominación de tales perfumes, jabones y la ropa interior: libros malos.
. Quiero suponer que estaban en oferta y se vendían al peso, ya que un día se apareció con unos seis libros sobre civilizaciones y otra media docena de libros clásicos de una colección.
. En cuanto a los libros clásicos, el problema no era la calidad del material escrito dentro ya que, mal que mal, son libros conocidos y que uno tiende a identificar con cierto valor literario. La cuestión es que no eran ediciones específicas del libro sino que estaban inscriptos dentro de una colección. Es decir que el "regalo" para llevar al cumple era el Nº 98 de la Colección de Literatura Universal de Editorial Garompa o algo por el estilo... No solo eso... ni siquiera era una colección más o menos seria que después se pudiera extender... Ni siquiera eran de la colección Robin Hood de Editorial Acme, la de tapa amarilla fea, que de última hoy se puede vender como reliquia a alguno de esos nostálgicos de la cultura Kitch por unos pesos. La colección era tan barata que cada libro tenia el dibujo de tapa enmarcado con pintura dorada en una patética imitación de oro, para darle aires de culturoso. "No daba" para regalar un libro de esos que son una evidente compra en bateas de baratas.
. Los de las civilizaciones, en cambio, eran simplemente impresentables: Malas ediciones para niños sobre la civilización Maya, Inca, Egipcia o Grandes civilizaciones del mundo y cosas "de civilizaciones" por el estilo, no me pregunten por que... lo que me quedó claro es que todos tenían algo que ver con alguna civilización ya desaparecida. Evidentemente no servían ni para usarlo alguna vez para un trabajo de la escuela o el colegio: poca información, malos dibujos, libros finitos y grandotes, de tapa dura, para que hagan bulto en la pequeña biblioteca de cualquier purrete.

. Cada vez que llegaba un cumpleaños, sabíamos que se acercaba el momento de la lucha campal (varios amigos nos deben más de lo que creen). Berreábamos y chillábamos para no tener que llevar el espantoso regalo. Eran discusiones que se extendían hasta la hora de ir a la fiesta. Para Mimadre no importaba quién cumpliera años, daba igual si era ese compañero con quien no cruzábamos más de dos o tres palabras al año o el chico que había ido a jugar durante dos años a casa... su primera opción era siempre uno de estos libros y estaba rematada con alguna frase del estilo "pero si le va a encantar, es de los Incas" o alguna frase totalmente surrealista por el estilo, para cualquier chico de 12 años.
. Todo dependía del grado de amistad que cada uno tenía con el cumpleañero. A mayor grado de amistad, mayor era la queja y a veces ganábamos y le compraba otro regalo al niño en cuestión. Así que ya saben, si alguno de mis amigos lee este blog y en algún cumpleaños de cuando éramos chicos, yo les regalé un libro con estas características... bueno, ese era el grado de amistad que teníamos entonces.
. Hacia el final de la época en que todavía era plausible, de que el más chico de los hermanos, obsequiara alguno de estos aberrantes regalos en un cumpleaños sin que el pibe te puteara en la cara en la misma fiesta, Mimadre quería regalar los libros de a dos, para hacer más bulto y sacárselos de encima. La cuestión es que a fuerza de chillar y chillar (hasta los dos más grandes ayudabamos al benjamín a quejarse) varios libros de estos fueron quedando en casa.
. Hace poco estuve unos días en casa de Mimadre -que va donar libros a una escuela o algo asi para sacárselos de encima- y haciendo un filtrado con unos amigos, me reencontré con varios de estos ejemplares literarios y se me vino a la cabeza este trauma que ya había olvidado.
. Les saqué unas fotos para poder mostrárselos a ustedes antes de que se los lleven... ¿y saben qué? Me dio cierta melancolía que se vayan de casa, son como un trofeo que uno tira a la basura...

Estos dos eran la dupla del terror y unos de los "combos"
dobles del final de esos días. No solo era regalarle dos
libros sobre civilizaciones sino que, además, eran sobre
la misma civilización y ambos tenían el mismo nombre
solo que al revés. Era como para que el "amigo" te escupa.

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6 comentarios:

madre histérica dijo...

uhhhh, y pudiste tener amigos despues de eso?!!!

si así fue, es que de verdad eran muuuuy buenos amigos!!!

yo no podría hacerle eso a mis hijos!

Catalina dijo...

Yo sí le podría hacer esto amis padres.

nadasepierde dijo...

Deci que estoy segura que solo tuve tres hijos, sino podria ser tu madre!!!

con mis hijos, cuando les regalaban un frasco de perfume Paco, lo guardaba para el próximo cumpleaños y lo mandaba de regalo!

y si habré regalado libros...pero no de esos! jajaja me encantó, las madres somos regrosas.

un beso

El Cíclope Catódico dijo...

Madre histérica: NO

Catalina: "no hagas a otros lo que no quieras que te hagan a ti"... creo que este dicho estaba en el de "Antigua China"

Nadasepierde: ese perfume debe ser el mas ragalado y menos comprado en la historia de los cumpleaños...

Claudia dijo...

me paso algo curioso este dia del niño, le pregunté a mis sobrinos que querían y uno de ellos de nueve años me pidió una campera.... la verdad me sorprendió...que los niños ya no quieren juguetes? creo que los prepuberes empiezan su etapa a los ocho años y no a los 12 como nosotros...

Laura dijo...

Otros regalo odioso para niñas:

cajitas tipo alajero que solo entraban miniaritos abridores... y PAÑUELOS!!! wacale..

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